¿Qué es la vida?

Por: Alice Cuevas, estudiante de Psicología de la Universidad Iberoamericana

La vida es una colección. Colección de momentos, sucesos, alineación perfecta de las circunstancias que permiten que algo se dé. Algo, lo que sea, independientemente de si consideramos ese algo positivo o negativo; eso viene después, primero, sucede. Colección de personas, alineación perfecta de las circunstancias que permiten que una persona se cruce en nuestro camino; independientemente de si impacta o no impacta en nosotros tal cruce, y de si el impacto es bueno o malo, si construye o destruye, de la profundidad o duración de tal choque; eso viene después, primero, hay un choque. 

Colección de memorias, duraderas sólo aquellas que son de momentos que fueron importantes, a veces traicioneras, propensas a desaparecer sin aviso, o a ser traviesamente cambiadas por nuestra propia mente, sin que nos demos cuenta de ello. Colección de sentimientos y emociones, todas aquellas que aparecen como reacciones, como respuestas a la vida misma, como manera de lidiar con los sucesos, como parte del cruzarse con una persona, como acompañantes inevitables de las memorias, algunas agradables, otras no tanto. Colección de sueños y esperanzas, cosas que se desean hacer; colección de miedos, cosas que no se desean hacer. Colección de todas esas cosas y muchas más, todas ellas mezcladas, relacionadas, encontrando por sí solas su manera de vincularse, creando entes complejos, vidas complejas en tanto a que están llenas de detalle, intricadas en su desarrollo, desplegado a lo largo del tiempo: amores, desencuentros, sueños frustrados o abandonados, traumas, reliquias conservadas, fantasías inventadas, cambios de residencia, infortunios. Y más, mucho más, cosas que quisiéramos que terminaran pronto, cosas que quisiéramos que duraran para siempre. 

La vida consiste en eso, en ser los sujetos de todos los predicados; la vida es el acto de experimentar esa colección. Acto que a veces se siente como voluntario, como si fuéramos nosotros los que guiáramos el andar de la vida, como si siguiera a nuestras órdenes y deseos; acto que a veces se siente como involuntario, como si nosotros nada más estuviéramos sentados observando, dejándonos llevar a donde se nos quiere llevar, recibiendo, haciendo y sintiendo cosas que nosotros no elegimos; acto que a veces se siente como accidental, como si lo que en ella sucede y lo que genera en nosotros no debería de estar sucediendo, como si el efecto no tuviera una causa legítima. Pero la vida es ese ir y venir, entre voluntario, involuntario y accidental (si es que lo es en realidad).

La vida es la experiencia humana de existir, con todo lo que tal cosa conlleva.